Es a partir de los 6 meses cuando podemos empezar a dar una alimentación complementaria a nuestro bebé, e ir ofreciéndole una opción distinta a la lactancia natural o de fórmula. 

Es una etapa que no está exenta de dificultades, y que también presenta muchas dudas.

Lo primero que debes conocer son aquellos alimentos que inicialmente no están recomendados o a los que debes prestar especial atención para no sobrepasar ciertas cantidades.

Toma nota que vamos a ello.

Alimentos a limitar:

  • Azúcar o alimentos azucarados. Esto duele leerlo, y más si te digo que no es necesario tomar azúcar ni en edad infantil ni tampoco en edad adulta. Hay alimentos que contienen azúcares de forma natural, e incorporar más azúcar en edad infantil predispone a los niños al sobrepeso y los hace adictos a este tipo de sabor lo que desplaza el gusto por otros alimentos que sí son incluso más necesarios, como las verduras. 
 
  • Sal y productos salados. Es prácticamente lo mismo que lo anterior, se trata de enmascarar los sabores naturales. Que no te quepa la menor duda de que el exceso de sal puede dañar a tu hijo, y más si tienes en cuenta que sus riñones aún están en desarrollo. Mi consejo personal es que cocines sin sal, que apartes una ración para el bebe y luego, incorpores la sal para el resto de la familia. No es un drama, al principio es raro pero, si decides no incluir la sal o reducirla para todos, que sepas que el paladar termina acostumbrándose. 

Yo misma era de las personas que abusaba de la sal.

Lo primero que solía poner en la mesa era el salero, pero cuando nació mi primer hijo, Julio y me replanteé la dieta familiar (y eso que nosotros éramos de los convencidos en que comíamos bien y de manera saludable). deje de usar sal y tire el azúcar y la verdad que no lo hecho en falta. 

Para usar poquita sal en el cocinado lo que hago es jugar mucho con la combinación de especias.

Pruébalo y verás como tu salud te lo agradecerá.

  • Lácteos (excepto la leche artificial en bebés no amamantados). La leche de vaca entera pone en riesgo a tu bebe a estas edades. La proteína de la leche de vaca sin tratar puede provocar pérdidas ocultas de sangre gastrointestinal en menores de un año (dependiendo de la cantidad ingerida). Puedes empezar a dar pequeñas cantidades en forma de yogur natural o queso entre los 9 y 10 meses.
  • Zumos (casero o no). Como máximo es recomendable no superar medio vaso al día. ¡La fruta es siempre mejor entera! Ya que así es más saciante, menos calórica y contiene la mejor parte, la fibra, justo la que se pierde cuando la hacemos zumo.
  • Comidas sin valor nutritivo como sopas, caldos o similares. En esta fase tu bebe está con alimentación complementaria porque es menor de un año y su principal alimento es la leche sea materna o de fórmula. Este tipo de comidas solo va a servir para desplazar las tomas de leche sin aportarle apenas nutrientes ni calorías.

Alimentos prohibidos:

  • Alimentos sólidos que puedan bloquear las vías respiratorios del bebé: uvas enteras, frutos secos, salchichas, cerezas, aceitunas (además tienen alto contenido de sal), chips de patata… Por eso es muy importante formarte antes de comenzar y estamos aquí para ayudarte SOMOS TUS SANITARIOS DE CONFIANZA, pide cita para asesoramiento en BLW.
  • Lácteos desnatados o sin pasteurizar. Tu hijo está en pleno desarrollo, su cerebro necesita la grasa de la leche entera (recomendación que mantenemos hasta los dos años). 
  • Refrescos y otras bebidas con cafeína. Nada de café, té o chocolate.
  • Ultraprocesados y productos superfluos como bollería industrial. Son alimentos (aunque algunos no llegan ni si quiera a esta categoría) con un alto nivel calórico sin valor nutricional. Ni si quiera tú debes tomarlos, y tú va a ser su principal referente, también es importante que te cuides.
  • Pescados de gran tamaño*. Como el pez espada, el atún rojo (Thunnus thynnus), el tiburón (cazón, marrajo, pintarroja y tintorera) o el lucio. Tienden a acumular metales pesados (mercurio).

*¡Ojo! la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición amplía esta recomendación a niños de 0 a 10 años, a mujeres embarazadas o que planteen estarlo y en lactancia, ya que un alto contenido en mercurio puede provocar importantes alteraciones en el desarrollo de los niños.

  • Mariscos. Por su alto contenido en cadmio (principalmente presente en cabeza de mariscos y cuerpo de crustáceos) y a partir del año, hay que ser prudentes y limitar su consumo. Este metal se acumula en el hígado y los riñones, pudiendo producir una  disfunción renal o la desmineralización de los huesos, entre otros.
  • Miel. Su consumo en estas edades puede producir botulismo. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria dice “Dado que los métodos de procesado no pueden garantizar la ausencia de esporas de C. botulinum en la miel recomienda evitar su consumo en niños menores de 12 meses”.
  • Espinacas y acelgas por su excesivo contenido en nitratos. A partir del año lo limitaremos a una ración semana.
  • Algas por su alto contenido en yodo.
  • Bebida y tortitas de arroz por su alto contenido en arsénico, aunque sí puedes prepararle arroz cocido (dejándolo en remojo la noche anterior y lavándolo muy bien antes de hervir).
  • Animales cazados con munición de plomo. Esta recomendación la mantenemos hasta los 6 años.
Alimentos a limitar en la alimentación complementaria para bebés según la Farmacia Avenida 157
Bebé con babero practicando la alimentación complementaria